10 cosas que cambian al tener un bebé

La decisión de tener una bebé, es quizá la que más cambia nuestra vida para siempre, convertirse en padres deja una huella sobre nuestra manera de ver la vida, la forma de pensar y afrontar los problemas e incluso de nuestra personalidad. En este caso no vamos a hablar de los cambios que sufre el cuerpo de la mujer tras el embarazo (estrías, aumento de peso…)

Hoy vamos a hablar de 10 cosas que van a cambiar en tu vida si decides si tener un bebé.

Ya no eres lo primero

Cuando tienes un bebé, tus necesidades personales pasan a un segundo plano. Ya no piensas tanto en ti, sino más en tu bebé. Cómo van a afectarle cada una de las decisiones que tomes. Esto no quiere decir que tu vayas a dejar de cuidarte y valorarte, sino que todo lo que vayas a hacer a partir de ahora lo vas a realizar pensando en la nueva vida que ha llegado a tu familia.

Eres consciente de lo fuerte que eres

Soportar el aumento de peso durante el embarazo, el parto y las largas noches sin dormir durante los primeros días del bebé te hacen más fuerte de lo crees y sólo cuando lo has vivo es cuando eres consciente de todo lo que puedes conseguir. Antes de ser madre es muy difícil pensar que vas a poder soportar todo el día durmiendo apenas unas horas. Pero, ver la cara de tu bebé y cómo va creciendo es la recompensa para todo ese esfuerzo.

Ves a los pequeños de una manera diferente

A todos se nos encoje el corazón al ver el sufrimiento de los niños pequeños o la agonía de unos padres buscando a su hijo. Pues cuando has sido madre estas sensaciones se multiplican y sientes ese sufrimiento como si fuera tuyo. Después de ser madre comienzas a mirar a los niños pequeños con otros ojos.

Comprendes las decisiones que tomaron tus padres en ese momento

Cuando somos más jóvenes, especialmente adolescentes, nos cuestionamos que nuestros padres no nos dejen salir hasta muy tarde, no nos dejen irnos de vacaciones con los amigos o nos obliguen a estudiar…. Pues cuando te conviertes en madre, aceptas y comprendes todo aquello que tus padres hicieron contigo y que ahora tienes que hacer tu por tus hijos.

Ahora, comienzas a preocuparte por todo aquello que puede pasar, todo eso creeías que no iba a pasarte a ti cuando te advertían tus padres.

Recuerda, que al igual que es muy importante protegerles, también es necesario que ellos aprendan a afrontar la vida con autonomía.

Te afectan mucho más las cosas

Los sustos o sobresaltos son más fuertes cuando ha nacido tu bebé, cualquier caída o situación que haga llorar a tu hijo te afecta mucho más que antes. Al igual que hemos visto antes, el llanto de cualquier bebé va a afectarte muchísimo más que antes. Sobretodo cuando tu hijo es pequeño te sientes más vulnerable a nivel sentimental y cualquier noticia puede afectarte mucho más que antes.

Sientes un amor grande, incondicional

El amor que siente una madre por su hijo no se puede comparar a ningún otro sentimiento. Se trata de un amor puro e incondicional que sólo comprenden aquellas que también han sido madres.

Las sensaciones que sientes cuando ves la cara de tu hijo por primera vez, no son comparas a ninguna, ni siquiera a es hormigueo que sentiste cuando conociste a tu primer amor

Dicen que el momento del parto es la primera cita con el único amor de tu vida.

Puedes con todo

Si hasta ahora habías tenido un carácter mas pasivo o te sobresaltabas ante as injusticias, todo esto va a cambiar en el momento que los prejuicios y las injusticias salpiquen a tu hijo. En ese momento descubrirás el carácter de mama osa que tienes escondido.

Desde el momento que te conviertes en madre, cambian muchos aspectos de tu carácter para defender y proteger a tu bebé (aunque ya no sea tan bebé)

A partir de ese momento, sabrás que por tu familia y por tu hijo sacarás fuerzas de donde antes creías no poder.

Empiezas a entender el lenguaje de bebé

Es típico escuchar que cuando un niño empieza a hablar, sólo lo entiende su madre, y esto es verdad, seguro que alguna vez te ha balbuceado un niño y su madre ha hecho de interprete.

Y es que como madre, vas a entender todo lo que salga de la boca de hijo para poder satisfacer tus necesidades.

Con el tiempo, también entenderás al resto de niños de comienzan a hablar, es cómo si ser madre, estableciese una relación especial con los más pequeños que te hace entenderlos con total facilidad.

El caos se adueña de tu vida

Si eres una persona muy metódica, organizada, que establece planes a largo plazo, la llegada de un bebé a tu vida va deshacer todos tus planes a corto y largo plazo. Con el tiempo descubrirás que un bebé el tiempo no puede predecirse y los horarios van a ir un poco más al día.

Con el bebé en casa, verás que tu también puedes ser desordenada y un poco despistada. Cuando el niño sea un poco mas mayor tus horarios vuelven a normalizarse, pero durante los primeros meses no establezcas muchas listas de tareas y horarios.

Cambian tus prioridades

Con esto, como hemos dicho al principio no quiere decir que vaya a abandonarte y dejar tu salud de lado pero, con la llegada del bebé cambian muchas prioridades en la vida y cosas que antes considerabas muy importantes e imprescindibles pasan a un segundo plano. Por ejemplo si antes de ser madre tenías que hacer horas extras en el trabajo, ahora te molesta un poco más porque te roba tiempo para poder estar con tu hijo.

 

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