Ahora que ya has tenido a tu bebé, es probable que te preguntes si has de hacer algún cambio en tu dieta. No hay que olvidar que comienza el periodo de lactancia y que tendrás que darle el pecho a tu bebé durante muchos meses. Si puedes (y quieres) darle el pecho, la leche materna será el único alimento que tomará tu bebé durante un largo periodo de tiempo.

Desde Cojines Lactancia queremos ayudarte. Aunque en general no es necesario realizar grandes cambios en la alimentación, no está de más tener en cuenta los siguientes consejos.

Consejos sobre los alimentos a consumir durante la lactancia materna

Los alimentos a consumir durante la lactancia materna no son muy diferentes. Sin embargo no está demás que tengas presente los siguientes consejos:

Consejo 1. Mantener una alimentación equilibrada

Para que la lactancia materna ofrezca a tu bebé todas las cosas que necesita, es imprescindible que mantengas una alimentación equilibrada. Piensa que si tienes una dieta muy rica en unos alimentos y muy pobre en otros (por ejemplo pobre en calorías) la calidad y la cantidad de leche que produzcas serán menores.

Nuestro consejo es que comas de todo siempre pero de manera equilibrada. Notarás probablemente que durante el periodo de lactancia aumenta tu necesidad de ingerir alimentos. Esto se debe a que nuestro cuerpo está trabajando continuamente para producir suficiente leche para nuestro bebé.

Por este motivo lo mejor que puedes hacer es comer menos cantidad pero aumentando la frecuencia. De esta manera no engordarás y podrás luchar contra la sensación de hambre.

Consejo 2. ¡Olvídate de contar calorías!

Muchas mujeres tienen la necesidad de controlar las calorías que consumen para asegurarse de que “no se pasan”. Pues bien. Olvídate de esta insana afición durante todo el periodo que dure la lactancia. Con un poco de suerte conseguirás erradicarla por completo de tu vida.

Ten en cuenta que, más o menos, dar el pecho a tu bebé te supone quemar unas 500 calorías diarias. No es una cuenta exacta y en cada mujer puede variar. Pero es un cálculo aproximado en el que puedes basarte.

Por tanto, si das el pecho a tu bebé deberás de consumir una media de 2000 – 2500 calorías diarias. El número de calorías que necesites consumir no es exacto porque dependerá de ciertos aspectos. Por ejemplo:

  • Tu nivel diario de actividad física.
  • Las veces que amamantas a tu bebé a lo largo del día. Si lo haces a demanda lo más seguro es que le des el pecho con bastante frecuencia.

Consejo 3. Crea una dieta compuesta de muchos alimentos saludables

A la hora de pensar en los alimentos a consumir durante la lactancia materna es importante plantearse el consumo de propuestas saludables. Los productos integrales, la fruta, la verdura, las legumbres y los frutos secos se tienen que convertir en la base de tu alimentación. Por supuesto no hay que olvidar la ingesta de proteínas por medio de la carne, el pescado y los huevos. Para ello:

  • Consume grasas saludables. Decántate por las grasas mono insaturadas y las poliinsaturadas. A partir de ahora en tu casa no puede faltar el aceite de oliva virgen extra. Si puedes aumentar el consumo de alimentos como el aguacate, los pescados azules (como el salmón), las nueces y las semillas, hazlo. Será genial. Te encantarán para mezclar con yogures naturales. Además debes de limitar el consumo de grasas trans y las grasas saturadas. Estas se encuentran en la mantequilla, en los lácteos con leche entera y la carne cuyos cortes contienen mucha grasa.
  • Huye de los productos contaminantes en la alimentación. Aunque parezca mentira estamos rodeados de veneno. Las frutas que consumimos son tratadas de manera habitual con potentes pesticidas. Aunque hoy en día existen consumos más ecológicos que evitan este tipo de tratamiento. Lo peor de estos productos no es que tú los consumas, sino que se los transmites a tu bebé por medio de la lactancia materna. Para evitar exponerte a este tipo de problemas te recomendamos:
    • Lavar adecuadamente los productos de la huerta. Puedes eliminar al máximo los pesticidas y limpiar tanto las frutas como las verduras con un poco de lejía alimentaria. Utiliza una cucharada de postre por cada tres litros de agua.
    • Busca opciones orgánicas e infórmate bien. Si prefieres eliminar al máximo este problema puedes consumir frutas y verduras orgánicas. Este tipo de alimentos carecen de pesticidas.
    • Infórmate de qué alimentos incluyen mayor uso de pesticidas. Puedes consultar por internet sobre qué alimentos se usa más pesticida. De esta manera puedes evitar comprarlos a cambio de otros en los que los pesticidas no se utilicen tanto.
    • Filtra el agua. Parece una tontería, pero si filtras el agua evitarás que muchos productos insanos lleguen a tu organismo. Si prefieres mejorar todavía más tu salud decántate por el consumo de agua embotellada. Por lo menos durante el periodo que dure la lactancia.
    • Consume carnes magras. Por norma general los productos químicos se quedan en la grasa y en la piel. Si eliminas ambos elementos te asegurarás de comer una carne mucho más sana.

Consejo 4. Aumenta la ingesta de proteínas por medio del pescado

Las proteínas son imprescindibles durante el periodo de lactancia. Hemos de consumirlas de manera variada y continua. Además se recomienda aumentar la ingesta de proteínas por medio del pescado. Y ya que vamos a consumir más pescado, nada mejor que aumentar la ingesta de los que contienen más ácidos grasos presentes en la vitamina Omega 3. Estos ácidos son:

  • El ácido decosahexaenoico o DHA.
  • El ácido eicosapentaenoico o EPA

Estos ácidos son geniales para mejorar el desarrollo del sistema nervioso, de los ojos y del cerebro de tu bebé. Puedes encontrar estos ácidos grasos presentes en los mariscos y en el pescado azul.

Consejo 5. Aumenta el consumo de agua y disminuye la cafeína

Seguro que te has dado cuenta que desde que le das el pecho a tu bebé tienes más sed. Esto sucede porque la lactancia deshidrata. Por este motivo es importante aumentar el consumo de líquidos. Sobre todo de agua. Muchas mamás beben agua mientras dan el pecho porque notan esa sensación de sequedad mientras su pequeño retoño mama.

Lo mejor es que tomes unos 2, 2.5 litros al día. Sin embargo es más sencillo que controles si tomas agua suficiente echando un vistazo al color de tu orina. Si sale clarita estarás tomando suficiente agua. Cuanto más condensada y oscura sea, más líquido necesitarás.

Otra de nuestras recomendaciones es que reduzcas el consumo de cafeína. ¿Sabes que una parte de cafeína terminará en tu leche y por tanto en el bebé? Si no puedes pasarte sin café, de acuerdo. Toma una taza por las mañanas. Pero intenta que sea poca cantidad y no muy concentrada.

Sin embargo lo mejor es que la elimines por completo de tu dieta durante el periodo de lactancia. Sabemos que es difícil mantenerse despierta con las pocas horas que dormirás durante los primeros meses, pero existen otras alternativas. Piensa que 300 mg de cafeína pueden producir graves consecuencias sobre tu bebé. Puede tener accesos de irritabilidad, insomnio, hipotermia e incluso desarrollar temblores. Si un adulto tarda entre 3 y 4 días en eliminar esta cantidad de café de su organismo, piensa cuánto le va a costar a nuestro retoño.

Si tu bebé es prematuro, la cafeína está completamente contraindicada.

Ahora que ya te hemos dado algunos consejos sobre a consumir durante la lactancia materna te animamos a que eches un vistazo a los siguientes artículos de nuestro blog:

Ambos te servirán para estar mucho más preparada durante el periodo de lactancia.

Deja un comentario