Cómo evitar los problemas digestivos durante el embarazo

Hay muchas futuras mamás que pasan su embarazo sin enterarse prácticamente de nada. Otras, sin embargo, se ven afectadas por diferentes dolencias. Por ejemplo los problemas digestivos. Las náuseas, el estómago revuelto, la acidez…, son solo algunos de los inconvenientes a los que puede que tengas que enfrentarte durante el primer y el último trimestre de embarazo. Si a esto le sumamos el estreñimiento propio de este periodo es muy probable que estés hecha polvo durante todo el día y que ni siquiera puedas descansar bien.

Si este es tu caso seguramente te estés tirando de los pelos ahora mismo porque ya no sabes qué hacer para evitar sentirte tan mal. Como en Cojines Lactancia sabemos lo duro que puede resultar hemos querido redactar este artículo. Aquí encontrarás buenos consejos con los que evitar los problemas digestivos durante el embarazo. Se trata de remedios naturales que cualquiera puede poner en práctica. Si tienes paciencia poco a poco irás notando cómo tu estómago mejora. ¿Te gustaría conocerlos? En ese caso, sigue leyendo.

¿Por qué aparecen los problemas digestivos durante el embarazo?

Puede que tu médico te haya dicho que tener problemas digestivos durante el embarazo es algo completamente normal. Sin embargo es probable que no te haya explicado el motivo. Podemos hablar sobre todo de dos:

  • Los cambios hormonales que estás sufriendo. Como sabes cuando una mujer se queda embarazada hace acto de presencia la hormona beta HCG. En el momento en el que esta es percibida en sangre se confirma el embarazo. Esta singular hormona es producida en primera instancia por el embrión, y más adelante por la placenta, y es necesaria para que nuestro chiquitín se desarrolle y sobreviva. Pero por desgracia es capaz de poner nuestro sistema nervioso patas arriba y hacer que las náuseas y vómitos se apoderen de nosotras. El nivel de esta hormona en el cuerpo de la mamá para los embarazos múltiples aumenta por cada pequeño que traen al mundo. Así que es bastante frecuente que estos embarazos estén acompañados de muchos problemas digestivos. Si tienes un embarazo múltiple te recomendamos que leas el siguiente artículo de nuestro blog: Conoce las ayudas por parto múltiple de 2018. Durante el primer trimestre de embarazo los niveles de la beta HCG se van duplicando aproximadamente cada 48 o 72 horas a partir de la cuarta semana de embarazo. Alcanza su punto más álgido en la semana 12 y es en este momento cuando la hormona comienza a descender de manera natural hasta estabilizarse en niveles menos molestos. Pero la beta HCG no es la única causante de tus molestias. El aumento de la progesterona y de los estrógenos también pueden afectar a tus malas digestiones.
  • La presión del útero sobre tu aparato digestivo. Si habías pensado que la batalla ya estaba ganada después de la semana 12 lamentamos tener que desilusionarte. El útero irá presionando cada vez más a tu aparato digestivo y desplazándolo para dejar espacio al bebé. Este tiene que crecer con facilidad y para ello necesita sitio. De ahí que tus digestiones resulten más pesadas y tengas acidez. En el último trimestre, cuando el bebé es más grandote, esta presión afectará más negativamente a tu sistema digestivo.

Remedios naturales para evitar los problemas digestivos durante el embarazo

Ante todo no pierdas la calma ni te desanimes. El premio que vas a obtener es un verdadero tesoro que bien merece pasar algo de tiempo un poco molesta. Tampoco te pongas nerviosa si no eres capaz de comer bien porque con estos consejos vas a conseguirlo y traerás al mundo a un bebé muy sano. Toma nota:

  • Come a poquitos y de manera frecuente. Seguramente si te encuentras muy molesta no te entrará ni un colín. Sin embargo si comes cada poco tiempo (por ejemplo cuando notes que la acidez sube) verás que puedes mantener más o menos a raya los problemas digestivos. Lo ideal es que realices una alimentación sana y consumas comida cada dos o tres horas. En raciones pequeñas que hagan que te cueste menos poder comer. Nada de atracones. Las digestiones de las futuras mamás se ralentizan de ahí que pegarte un atracón solo te sirva para pasar después un rato verdaderamente malo.
  • Olvídate de los fritos y las grasas. No hay nada peor para la digestión que los alimentos fritos y las grasas. Habrá un momento en el que los dolores digestivos se te mezclarán con el hambre y ya no sabrás qué hacer. Pues mantén la calma y aléjate de este tipo de productos nocivos. Tu sistema digestivo te lo agradecerá y tu bebé todavía más.
  • Nada de picantes ni especias. Igual que las grasas y los fritos los picantes y las comidas muy especiadas no te sentarán nada bien. Además hay que tener especial cuidado con las especias que consumismo pues algunas pueden ser peligrosas para el desarrollo del futuro bebé.
  • Mastica bien los alimentos. Seguro que te han dado este consejo una y mil veces y es probable que lo hayas seguido más o menos en serio a lo largo de tu vida. Pues bien, ahora es esencial que lo hagas si quieres que tu aparato digestivo no sufra. Al masticar bien y dejar los alimentos deshechos ayudas a que la digestión sea mucho más sencilla. Así, aunque estas se ralenticen por el embarazo, conseguirás evitar las náuseas, los vómitos o la acidez.
  • Bebe mucha agua. Mantenerse adecuadamente hidratada es esencial para poder tener un buen embarazo. Por lo menos has de beber unos 2 litros de agua al día. Así, además, tus digestiones serán mucho menos pesadas. Recuerda que es mejor beber antes y después de las comidas. Por lo menos con unos 30 minutos de diferencia. Así te resultará más fácil digerir la comida. Si eres una amante incondicional de las infusiones ten cuidado con las que tomas, algunas pueden causar problemas en el bebé. Por ejemplo algunos especialistas consideran que la manzanilla puede provocar problemas de circulación en tu hijo. Y el poleo puede incluso llegar a ser abortivo. El té en general está contraindicado (al igual que el café) y el verde además puede impedirte absorber bien el ácido fólico. Tan necesario para que tu bebé nazca perfecto.
  • Toma leche y yogures desnatados. Hay a muchas mujeres a las que tomar algo de leche les sienta verdaderamente bien. Sin embargo a otras solo les sirve para aumentar la acidez. Algunos expertos recomiendan tomar una cucharadita de aceite de oliva virgen nada más despertar para que este absorba los ácidos grasos.
  • Nada de tumbarse o acostarse después de comer. Sobre todo recuerda que no debes de acostarte con la tripa llena para evitar que la digestión sea todavía más pesada. Si notas ciertas molestias cuando te vas a acostar asegúrate de tener el tronco algo elevado para que descanses mejor. Recostarse sobre el lado izquierdo también ayuda a tener mejores digestiones. Otro complemento interesante puede ser Comprar un cojín de lactancia, el mejor aliado durante la maternidad.
  • Evita los malos olores. Probablemente te hayas convertido en una especie de perro de presa capaz de oler cosas que nadie huele. Sobre todo los malos olores. Durante esta etapa es frecuente que esto suceda pues es la manera que tiene nuestro organismo de protegernos de productos en mal estado que puedan ser peligrosos para nuestro retoño. Intenta alejarte de los olores fuertes que te revuelven la tripa y no comas cosas cuyo olor no toleras.
  • Pregunta a tu ginecólogo. Si a pesar de todo no eres capaz de lidiar con este malestar y no consigues comer bien habla con tu ginecólogo lo antes posible. Existen algunos medicamentos que pueden recetarse para evitar estos problemas digestivos sin que hagan daño al bebé.

Si quieres conocer más Cosas curiosas que pasan durante el embarazo no dejes de leer este post.

Deja un comentario

×
Hola, soy Jose...
¿En qué puedo ayudarte?
🚚 recuerda que los envíos son gratis 😉