Cosas curiosas que pasan durante el embarazo

El embarazo es uno de los momentos más felices para los futuros papás. Ambos comienzan a darse cuenta de que pronto la familia va a crecer. Además aparecen nuevos vínculos mucho más fuertes de los que había hasta el momento en la pareja. No en vano van a traer juntos a un nuevo ser al mundo.

Pero además es un periodo muy curioso. Y aunque no existen dos embarazos iguales (muchas mamás que han tenido varios hijos son conscientes de este hecho), sin embargo hay ciertas cosas que pueden parecernos raras pero que sí que se repiten en diferentes mujeres. En este artículo queremos hacer un recorrido por algunas de estas curiosidades que pasan durante el embarazo. Desde el ombligo que desaparece, a la fecha de nacimiento que nunca atina o la curiosa llegada de la línea alba.

Algunas cosas curiosas que pasan durante el embarazo

Si te has preguntado alguna vez qué cosas curiosas pasan durante el embarazo has llegado al lugar adecuado. Desde Cojines Lactancia te vamos a enseñar algunas de las más raras y divertidas que sufrirá tu cuerpo a partir de ahora. ¿Estás preparada? ¡Pues vamos a ello!

¿Cuándo nacerá el futuro bebé?

Una de las cosas curiosas es sin duda la fecha que se establece para el parto. El tiempo oficial de espera desde la concepción es de 40 semanas. Por norma general cuando no se sabe exactamente el día en el que se concibió al retoño, se comienza a contar desde la fecha de la última regla. Por eso es normal que el término de un embarazo se establezca entre la semana 37 y la 42. De hecho únicamente 4 de cada 100 embarazadas son capaces de cumplir la regla estrictamente y dar a luz a las 40 semanas. El 70 %, sin embargo, lo hace 10 días antes o 10 días después de la fecha prevista.

El ombligo desaparece

Una de las cosas más curiosas que sufre el cuerpo femenino durante el embarazo es la desaparición del ombligo. A partir de la mitad del embarazo la tripa está ya muy tensa y la piel del abdomen se estira considerablemente. Además, y parece que sin venir a cuento, de repente el ombligo se sale y toma una especie de forma de botón o bien desaparece por completo. ¡Misterio!

No obstante, no te preocupes, en el momento en el que los músculos del abdomen vuelvan a su lugar de origen, el ombligo también lo hará.

La línea alba

Aunque creamos que esta antiestética línea solo aparece para molestarnos cuando estamos embarazadas lo cierto es que está presente en nuestra piel desde siempre. Sin embargo su color es tan suave que apenas resulta visible. Esta línea, que separa verticalmente los músculos de nuestro abdomen desde el ombligo hasta el pubis, comienza a oscurecerse muchísimo a partir del tercer trimestre. Y lo hace todavía más en las mujeres más morenas. Cuanto más oscuro sean tu pelo y tu piel, más negra será está línea a partir del tercer trimestre. Pero no es la única parte del cuerpo de la mujer que se oscurecerá. También sucede lo mismo con la aureola, los pezones y la zona genital. Por norma general este exceso de pigmentación desaparece después de dar a luz. ¡Ten mucho cuidado con el sol y usa protección solar si no quieres que se quede como parte de tu look habitual!

Crecen los pies

Sí, has leído bien. Y no. No se trata de un mito. Sin duda es una de las cosas curiosas que pasan durante el embarazo. Cuando las mujeres se quedan embarazadas es habitual que ganen hasta una talla de pie. Aproximadamente en el 70 % de los casos este aumento de pie es permanente y puede ir de los 2 a los 10 mm. Por norma general este crecimiento, además, se acompaña de la consabida retención de líquidos que comienza a hacer acto de presencia a partir del tercer trimestre. Desde entonces es normal que las embarazadas comiencen a usar un calzado más ancho y cómodo para que los pies estén holgados y no duelan.

Según los expertos este fenómeno se desarrolla por la expansión que sufre el arco plantar a causa de las hormonas. Estas se encargan de ofrecer un plus de flexibilidad a todas las articulaciones para que el parto sea mucho más fácil. Y por supuesto los pies se ven afectados.

Si a este hecho le sumamos el considerable aumento de peso en un tiempo record es normal que el pie se expanda y pueda llegar a ganar hasta una talla. Increíble, ¿verdad?

Mayor facilidad para olvidar las cosas

Según los estudios llevados a cabo por los expertos el cerebro femenino se encoge un 7 % durante el embarazo. Este sorprendente hecho físico hace que las mujeres se encuentren más confusas durante este periodo y pierdan algo de coordinación. A este hecho hay que sumarle el vaivén de hormonas que sufre el organismo para adaptarse a la llegada del bebé y la menor habilidad motora a causa de la relajación de las articulaciones. La conclusión es sencilla: las mujeres embarazadas son algo más torpes, olvidadizas y despistadas que aquellas mujeres que no lo están.

Por suerte, y a diferencia de lo que sucede con el pie, el cerebro vuelve a recobrar su tamaño poco a poco tras el parto. Por lo que la agilidad mental se recupera de nuevo sin problemas.

Olores que aparecen y desaparecen sin dejar rastro

Otra de las curiosidades del embarazo es la aparición de olores que nadie más parece percibir. Y lo más irreal de todo, es que igual que aparecen, ¡desaparecen de nuevo! Estos “olores fantasma” no son muy agradables. Según un estudio realizado por una prestigiosa universidad sueca.

  • El 61 % de las mujeres embarazadas perciben de repente una especie de olor a podrido muy intenso.
  • El 28 % de las mujeres embarazadas pueden llegar a notar una especie olor a moho.
  • El 17 % de las mujeres embarazadas notan una especie de olor metálico muy fuerte.
  • El 17 % de las mujeres embarazadas pueden oler a quemado sin ninguna explicación aparente.

Aunque esto pueda parecernos ciencia ficción, lo cierto es que es bastante habitual entre las embarazadas. Aproximadamente el 70 % de ellas son capaces de notar los olores con muchísima más intensidad que nunca. Esto sucede porque el organismo se vuelve más eficaz para captar aquellos olores que puedan resultar nocivos o peligrosos para el futuro bebé. ¡El súper olfato de mamá al rescate!

Los papás también sufren el embarazo

No solo las mujeres se ven afectadas por el embarazo. También les sucede a los hombres. El padre en ciernes es probable que empatice tanto con la futura mamá que llegue a padecer el síndrome de Couvade. En este caso los hombres empatizan tanto con su pareja que llegan a sufrir ellos mismos los síntomas del embarazo.

El síndrome de Couvade suele hacer acto de presencia a partir del primer trimestre y no desaparece hasta que la futura mamá da a luz. Este tipo de síndrome suele darse en aquellas parejas que tienen un alto nivel de compenetración.

Según los expertos podría deberse a una respuesta bioquímica del cuerpo masculino hacia ciertos olores desprendidos por la mujer. O a cambios de comportamiento en la mujer que provocan cambios hormonales en el hombre.

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