Es probable que desde que ha llegado vuestro retoño al mundo hayáis notado que discutís más de lo habitual. Aunque el nacimiento de una nueva vida siempre es una gran noticia, la relación de pareja se ve enormemente afectada por la llegada de un nuevo miembro.

Nos encontramos ante un cambio radical dentro del hogar. Donde, además, tenemos que hacernos cargo de una nueva personita que nos necesita a todas horas nada más nacer. A esta novedad hay que sumarle el hecho de que los padres están cambiando de rol para siempre. Ya no son ellos dos, sino que a partir de ahora han de afrontar todos los retos que se les pongan en frente como padres. Y a esta novedosa situación se une el hecho de no saber si se están haciendo bien o mal las cosas. La inseguridad, el cansancio y las responsabilidades hacen mella en la relación de pareja.

Todos los expertos consideran que los primeros meses de vida son una verdadera prueba para comprobar la fortaleza de una pareja. El aumento de tareas, la falta de tiempo y el sueño ponen la relación sobre la mesa. No es de extrañar que en este entorno, a pesar de la alegría y la ilusión de ser papás, se tienda a discutir más.

Desde Cojines Lactancia queremos ofrecerte todas las claves para discutir menos a la llegada del bebé. Existen una serie de pautas que puedes seguir y que te permitirán tener una relación mucho más saludable y ser mejores padres.

Veamos cuáles son a continuación.

Consejos para discutir menos a la llegada del bebé

  • Ser padres no implica dejar de ser pareja. Uno de los errores más frecuentes que comenten los padres primerizos es olvidarse por completo de la pareja. Y esto no puede ser. Ser padres no tiene por qué suponer dejar de lado tu relación sentimental. De hecho tiene que ser un elemento que os complemente, no que os destruya. Por eso es importante no olvidar que además de padres, estáis juntos porque os queréis.
  • Mejorar la comunicación entre ambas partes. Atrás quedaron aquellos enfurruñamientos en los que cada uno se iba por su lado y esperaba a que se calmaran los ánimos. A veces después de eso se hablaba el problema y otras veces no. Pues bien, a partir de ahora no puede haber excusa. La comunicación entre los dos debe de ser perfecta. Nada de guardarse los miedos o las dudas y no compartirlas con el otro miembro de la relación. A todos nos estresa tener que enfrentarnos por primera vez a la paternidad. No sabemos si estamos haciendo bien las cosas y callarnos y no compartir estas dudas con nuestra pareja no servirá de nada. No te cortes si tienes que compartir estos miedos con toda la familia. Padres, madres, hermanos, amigos… todos pueden ayudarte a luchar contra tus miedos. Igualmente, en caso de que tengáis alguna discusión por cualquier motivo, no lo dejéis para luego. Habladlo todo. Principalmente durante los primeros meses que son los más duros. A veces el cansancio nos hace herir a las personas que más queremos y no es justo dejarlo pasar. Piensa que tu pareja también estará cansada y vulnerable, al igual que te sucede a ti.
  • Desarrolla tu empatía. Olvídate de pensar que tu papel es más complicado que el de tu pareja. Es cierto que mamá a partir de ahora se ha convertido en una fábrica de alimento y que tiene que estar continuamente protegiendo a su bebé. Pero las responsabilidades de papá tampoco son pocas. Probablemente en él recaerán las tareas del hogar, ir a comprar o cocinar para que podáis seguir al día y continuar yendo al trabajo (piensa que la baja de paternidad es muy cortita). Además también compartirá con mamá la responsabilidad de despertarse y ayudar al bebé a calmarse. Una de las tendencias más comunes en estos casos es que cada uno se lamente de su situación debido al cansancio. Y piense, equívocamente, que la del otro es mucho mejor. En estos casos lo mejor es empatizar con la situación de tu pareja. De esta manera serás más consciente de todas las responsabilidades que ambos estáis asumiendo. Y os costará menos entender que el cambio de roles y el aumento de responsabilidades es muy duro para a ambos.
  • Buscar momentos para los dos y repartir las tareas entre ambos. A la hora de enfrentarse a la paternidad por primera vez es muy importante que se haga un reparto justo de tareas. Pero también un reparto real. De nada servirá ignorar el hecho de que en ciertas etapas uno de los dos tendrá que trabajar un poquito más que el otro. Lo más importante es que ambos os impliquéis con la nueva vida que habéis traído al mundo. La madre ha de relajarse y no pensar que ella es la única que puede hacer las cosas y calmar al bebé. El padre ha de hacer todo lo posible para formar parte del nuevo núcleo familiar. Si se reparte el trabajo entre ambos miembros el cansancio también será menor y los primeros meses resultarán menos duros. Y por supuesto cuando vuestro chiquitín ya duerma del tirón y volváis a recuperar algo de sueño, es importante que tengáis momentos para vosotros dos. Insistimos en que no hay que olvidar que sois una pareja. De esta manera podréis discutir menos a la llegada del bebé.
  • Mirar la experiencia de manera positiva. Sabemos que estáis cansados, pero también sabemos la ilusión que hace ser padres por primera vez. Por eso es muy importante que durante todo el proceso de adaptación no perdáis la ilusión. Hay que ser siempre positivos y ver las cosas con perspectiva. Pensad que pasados los cinco primeros meses la paternidad ya os parecerá coser y cantar. En el momento en el que podáis volver a dormir os sentiréis mucho mejor y con las pilas cargadas para seguir adelante. Además, conforme pase el tiempo, el vínculo con vuestro bebé irá en aumento. Y tendréis más claro que nunca que sois una familia.

Y si finalmente tenéis que discutir… hacedlo, esto puede serviros para desahogaros. Pero ojo con perder los nervios y el control sobre la situación. En estos momentos más que nunca es importante empatizar con el otro miembro de la familia y tener claro que nadie tiene en su haber la verdad absoluta. Cada uno podemos estar viviendo las cosas de una manera y hay que ser respetuosos con las opiniones de nuestra pareja.

Sin embargo, si en algún momento os sentís desbordados por la situación no dudéis en pedir ayuda a un profesional. Quizá un punto de vista externo os pueda ayudar a recuperar la armonía y a afrontar los primeros meses de paternidad con mucha más calma y energía positiva. No hay nada de malo en recurrir a un experto que nos ayude a marcar las pautas de una manera más sencilla. Puede tratarse de un psicólogo o incluso de una doula que pueda acompañaros durante los primeros meses y serviros de apoyo extra. Si quieres conocer más datos sobre esta última experta, no dudes en leer nuestro artículo sobre las doulas en el siguiente enlace.

Esperamos que estos consejos te hayan servido de ayuda para discutir menos a la llegada del bebé. Y recuerda ¡ser feliz con la paternidad recién adquirida! Es un regalo del que muchas personas no pueden disfrutar.

Deja un comentario