La lactancia materna. El sacaleches en el trabajo

Uno de los aspectos más tristes para una madre cuando finaliza la baja por maternidad es tener que regresar al trabajo y no poder estar con tu retoño todo el tiempo. Muchas madres tienen la sensación de que abandonan a sus hijos y además no pueden continuar con la lactancia materna. Sin embargo esto no tiene por qué ser así.

De hecho si trabajas cerca de la guardería y no has usado tus horas de lactancia para ampliar tu baja por maternidad, puedes acudir a darle el pecho. En caso de que no te queden horas de lactancia también puedes utilizar tus descansos laborales.

Sin embargo, si tu centro de trabajo se encuentra lejos de tu bebé, hay otras opciones que puedes investigar:

  1. Usar el sacaleches en el trabajo. Si te decides por esta alternativa podrás mantener la producción de leche intacta para que siga tomándola mientras tú no estés cerca. Antes de dejar a tu chiquitín en la guardería y a tu regreso puedes seguir dándole el pecho. Si tu producción no es muy elevada puedes combinar la lecha materna con leche de fórmula.
  2. Usar leche de fórmula. En caso de que no puedas o no quieras sacarte leche en el trabajo puedes combinar la leche de fórmula con la lactancia materna. Podrás seguir dándole de mamar antes de trabajar y cuando vuelvas a casa.

Es este artículo vamos a explicarte todos los detalles sobre el uso del sacaleches en el trabajo. Si puedes utilizarlo no lo dudes pues tu bebé podrá disfrutar de los beneficios de la leche materna durante mucho más tiempo. Algo de vital importancia para que nuestro pequeñín tenga las mejores defensas del mundo. No olvides qué alimentos has de consumir durante la lactancia materna. Cuanto más sana estés mayor calidad tendrá tu producción de leche.

Consejos para utilizar el sacaleches en el trabajo

Si finalmente te has decantado por esta opción es importante que te organices bien para poder usarlo. Para poder utilizar el sacaleches en el trabajo no hay nada mejor que tomar nota de los siguientes consejos:

  • Hazte con un buen sacaleches. En el mercado podrás encontrar multitud de extractores de leche. Desde aquellos que son manuales a otros completamente eléctricos y más automatizados. En Cojines Lactancia te recomendamos que utilices uno eléctrico con dos recipientes. De esta manera podrás recolectar la producción de ambos pechos a la vez y tardarás la mitad de tiempo. Otro buen consejo es que comiences a usar tu extractor de leche en la comodidad de tu hogar. De esta manera le cogerás el truquillo mucho antes. Además así podrás saber con certeza cómo funciona sin tener que estar estresada por probar en el trabajo. Y no solo eso, también tendrás una idea aproximada de la cantidad de leche que puedes extraer con él. Otra de las ventajas es que podrás guardar leche congelada en casa para tener siempre tomas acumuladas para tu bebé aunque la extracción en la oficina no haya ido de perlas.
  • Guarda en el trabajo varias bolsas de recolección. Lo mejor para este periodo es que habilites uno de tus cajones para guardar bolsas de recolección. Estas son mucho más sencillas de almacenar que las botellitas de plástico o de cristal para la recolección de leche. Guarda las bolsas higiénicamente y sin que entren en contacto con otros objetos. Así siempre tendrás a mano las bolsas para poder utilizar el sacaleches en el trabajo.
  • Llevar contigo una bolsa térmica. Aunque es posible que tengas una pequeña neverita en la oficina es mejor que no guardes la leche materna en ella. Es probable que algunos compañeros no vean esta actividad con buenos ojos. Sin embargo no hay que preocuparse por ello. La mayoría de los sacaleches que hay a la venta incluyen una bolsa térmica o bolsas de hielo. Si el tuyo no la trae puedes acercarte a cualquier tienda de maternidad especializada o bien a una gran superficie. En la primera encontrarás productos específicos para poder almacenar a la temperatura adecuada la leche que extraigas en el trabajo. En la segunda opción podrás comprar desde una pequeña neverita con hielos a una tartera térmica en la que añadir bolsas de hielo. Las opciones son infinitas y todas ellas resultan igual de buenas.
  • Almohadillas para el sujetador. Es probable que tras la extracción de la leche tus pechos sigan goteando un poco durante algo de tiempo. Esto puede provocar unas antiestéticas manchas en tu sostén e incluso en la ropa que lleves. Para evitar que esto suceda puedes comprar almohadillas de relleno en cualquier mercería o corsetería. Te vendrán de perlas para colocarlas en tu sostén y evitar mancharte la ropa con la leche. Un truco simple pero muy efectivo.
  • Hazte con un buen sostén o una banda para la extracción de leche. Si quieres tener las manos libres mientras está en marcha el proceso de recolección nada mejor que hacerse con uno de estos dos complementos. Ambos sirven para sostener las botellitas de recolección fijas en cada pezón sin tener que usar las manos. Puede que no vayas a seguir dándole al teclado del ordenador mientras te extraes la leche, pero te permitirá tener las manos libres para poder usar el teléfono e incluso leer una revista y relajarte.
  • Encontrar un espacio íntimo donde usar el sacaleches en el trabajo. Esta actividad debe de realizarse con calma y sin interrupciones. De ahí que la mejor opción sea usar una sala habilitada para ello. Si tu empresa carece de ella intenta encontrar un despacho, una sala de reuniones e incluso un cuarto de baño donde puedas encerrarte sin ser molestada. Lo mejor en este caso es que acudas a tu jefe directo o al departamento de recursos humanos para que te ofrezcan una solución en caso de carecer de una sala de lactancia materna. Estamos seguros de que serán capaces de encontrar la solución más adecuada para que puedas extraerte la leche de manera privada y sin interrupciones.
  • Utiliza el sacaleches aproximadamente cada 2 o 3 horas. Lo ideal para tener una buena producción de leche es usar el extractor cada 2 o 3 horas. Así producirás suficiente cantidad para que tu retoño siga adelante con la lactancia materna.

Unas últimas anotaciones sobre el sacaleches

Lo mejor para conseguir una producción de leche óptima es usar siempre el sacaleches en los mismos horarios. De esta manera obligas a tu cuerpo a mantener la subida de la leche por lo que la producción será más grande.

No obstante ten en cuenta que no siempre se produce la misma cantidad. Hay ciertos enemigos naturales que pueden provocar una ligera reducción en la producción de leche. Estos son el estrés, la ansiedad o sentirse incómoda en el lugar donde se lleva a cabo la extracción. El cansancio también puede jugarte una mala pasada.

Muchas mujeres usan un truco muy bueno para conseguir relajarse y no pensar en cosas que las agobien: ponen cerca una foto de su bebé. De esta manera se concentran en su chiquitín y son capaces de lidiar con el sacaleches en cualquier lugar.

Otro buen consejo que podemos darte es que no olvides hidratarte. Igual que cuando le das el pecho a tu bebé te sientes más seca, con el sacaleches te sucederá lo mismo. Procura beber suficiente agua durante tu jornada de trabajo e incluso mientras usas el sacaleches.

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