Los antibióticos y la lactancia materna

Sin duda uno de los momentos más bonitos que puede vivir una mamá tras dar a luz es darle el pecho a su bebé. Esa unión que se crea entre ambos es tan profunda que, durante cierto tiempo, parecen convertirse en una sola persona.

Sin embargo, cuando comienza la lactancia materna, surgen muchas dudas sobre los medicamentos y antibióticos que pueden utilizarse. La mayor parte de las mujeres creen que no puede usarse ningún tipo de antibiótico hasta que no acaba el periodo de lactancia, pues podría afectar a la leche.

Es bastante frecuente, por ejemplo, que aparezcan infecciones de oído durante la lactancia materna y que las mamás piensen que usar antibiótico podría obligar a retirar el pecho a su bebé. Ante esta situación algunas mujeres prefieren mantener la infección durante cierto tiempo y alargar el periodo de lactancia.

En este artículo queremos ofrecerte un estudio algo más detallado de la relación existente entre los antibióticos y la lactancia materna. Aquí aprenderás que existen ciertos medicamentos que podrás seguir utilizando a pesar de que estés dando el pecho a tu bebé. Está claro que otros no serán adecuados. ¿Te gustaría saber más al respecto? En ese caso, sigue leyendo.

 

Todo lo que has de saber sobre los antibióticos y la lactancia materna

Para no fallar nunca a la hora de saber qué medicamentos y antibióticos se pueden combinar con la lactancia materna lo mejor en todos los casos es consultar con el médico. Tanto los pediatras como los ginecólogos podrán resolver todas tus dudas al respecto.

Según una revisión reciente sobre el estudio Uso de antibióticos y Lactancia Materna, llevado a cabo por la Asociación Española de Pediatría (AEP), el riesgo de los antibióticos para la lactancia materna se puede dividir en cuatro niveles.

Este estudio se ha realizado sobre un total de 200 antibióticos, los más utilizados contra las infecciones.

  • Nivel 0. Dentro de este grupo se encuentran aquellos fármacos que han demostrado ser completamente seguros durante la lactancia materna. De los 200 antibióticos estudiados, 101 pertenecen a este grupo.
  • Nivel 1. Los de nivel 1 son considerados casi con toda probabilidad seguros, pero a día de hoy no existen estudios publicados sobre ellos. Sin embargo su composición hace que resulte muy poco probable que se lleguen a generar efectos negativos sobre la lactancia materna. En total 64 de los 200 antibióticos estudiados son de nivel 1.
  • Nivel 2. A este grupo corresponden aquellos antibióticos que no son considerados del todo seguros y que podrían causar algún tipo de efecto negativo en el bebé durante el periodo de lactancia. 35 de los 200 antibióticos son considerados de nivel 2.
  • Nivel 3. Y por último los de nivel 3 son los antibióticos con los cuales no puede continuarse la lactancia materna puesto que están completamente contraindicados. Solamente 16 antibióticos, es decir, un 7 % de estos 200, no pueden utilizarse durante la lactancia materna. En caso de hacerlo esta deberá de interrumpirse inmediatamente.

Según la revisión de la AEP el 76 % de los antibióticos pueden utilizarse durante la lactancia sin ningún tipo de peligro para nuestro bebé.

¿Qué hace que un antibiótico o fármaco se convierta en algo peligroso para la lactancia materna?

Lo mejor para estar seguras de que no consumimos ningún antibiótico peligroso para nuestro bebé es consultar con el médico. Probablemente él tenga a mano estos estudios que acabamos de nombrar. En general se suele restringir el uso de aquellos medicamentos que:

  • Se absorben. Cuando pasan al torrente sanguíneo de la madre pueden resultar peligrosos para el bebé. En general esto suele afectar a las cremas, los antiácidos y los laxantes. Sin embargo hay muchas de estas variedades que no terminan en la sangre de la madre. En cuanto a las cremas normalmente la absorción no suele ser muy elevada, exceptuando ciertos casos como el de los parches de nicotina. Normalmente suele resultar más peligroso tocar al bebé con la mano que hemos administrado la crema que darle el pecho. Sobre todo porque el bebé podrá absorber con más facilidad a través de la piel este medicamento.
  • Que pasen a la leche. Cuando un medicamente pasa al torrente sanguíneo porque se absorbe termina por filtrarse a la leche de la mamá y afectar al proceso de lactancia. Y por norma general la mayor parte de los medicamentos tienen este problema. Sin embargo suelen pasar a la leche en cantidades tan pequeñas que no llegan a ser problemáticos para el bebé. Es decir, que el contenido en la leche es tan chiquitito que no resulta perjudicial para la lactancia materna.

Si te interesa saber más sobre la lactancia materna te animamos a que eches un vistazo al artículo ¿Conoces los beneficios de la lactancia materna?. También puede ser de tu interés el post Mi bebé solo quiere lactar de un pecho.

Qué antibióticos y fármacos se pueden utilizar durante la lactancia materna

Ya hemos explicado que aquellos medicamentos que formen parte de los grupos del nivel 0 y 1 no suelen suponer ningún tipo de problema. Los de nivel 2 no son recomendables y los de nivel 3 no se pueden combinar con la lactancia materna. En general no se consideran peligrosos los siguientes medicamentos:

  • Los antibióticos. Si este medicamento se puede administrar a nuestro retoño no tiene por qué haber problema en que lo tomemos durante la lactancia materna. Siempre y cuando no haya ninguna contraindicación debido a posibles alergias podrás utilizar los siguientes antibióticos mientras das el pecho: penicilina, amoxicilina, tinizadol, cefalosporinas, antituberculosos o el metronidazol.
  • Aquellos que se usan para paliar el dolor. Como por ejemplo el paracetamol, la codeína o el ibuprofeno. En cuanto a los antihistamínicos hay algunos que provocan algo de somnolencia en el bebé, por lo que es necesario obrar con cuidado cuando se suministran. Coméntaselo a tu médico si te resulta preocupante.
  • Medicamentos para el asma. Todos los inhaladores pueden utilizarse mientras das el pecho a tu bebé.
  • Tratamiento de la hipertensión. El enalapril, propanolol o los diuréticos como las tiazidas pueden usarse. Sin embargo algunos de estos fármacos reducen el flujo de leche, por lo que antes de comenzar a usarlos es conveniente consultarlo con nuestro médico.
  • Uso de hormonas. Como por ejemplo los corticoides o las tiroideas.
  • Si padeces diarrea. En estos casos lo que se persigue es conseguir la mayor hidratación posible para la mamá. En pocas ocasiones se tiene que recurrir a medicamentos para solucionar estos episodios.

En cualquier caso…

Sea cual sea el caso la mejor manera de elegir el antibiótico correcto para tu afección durante la lactancia materna es acudir a tu médico. Piensa que en la mayor parte de las situaciones casi todas las enfermedades tienen varios tratamientos diferentes. Y el médico sabrá optar por el más adecuado para tu caso en concreto.

Fíate siempre de tu médico en este tipo de situaciones para obtener el tratamiento adecuado. Y recuerda seguirlo a rajatabla y no variar la dosis recomendada. Si te lo ha indicado de esa manera es porque es el modo en el que debes de tomarlo. Muchas mamás creen que alterando la dosis protegerán mejor a sus bebés contra la posibilidad de que absorban parte de los medicamentos por medio de la lactancia. Sin embargo lo único que consiguen de ese modo es que el proceso de curación sea mucho más largo. Lo cual puede terminar siendo mucho más peligroso para los bebés.

Deja una respuesta

Abrir chat
Hola, soy Jose...
¿En qué puedo ayudarte?
NUESTRO HORARIO DE ATENCIÓN ES: 8h a 19h
🚚 recuerda que los envíos son gratis 😉