Música para aprender a hablar

¿Sabías que la música es una herramienta increíble para formar a nuestros pequeños retoños? Pues así es. Parece que la ciencia por fin ha demostrado que poner música a nuestro bebé mientras todavía está en el vientre materno es un beneficio estupendo para su posterior desarrollo.

Igual sucede con todos aquellos chiquitines que desde su más tierna infancia están acostumbrados a vivir entre música o instrumentos musicales. La música para aprender hablar es un hecho. Y hacer que este hábito forme parte de la vida de nuestros hijos resulta estupendo para ellos.

Ya sea en el coche, en clase o simplemente en casa mientras descansáis o le bañas. La música estimula a nuestros retoños. Si pruebas a ponerle música de manera recurrente verás cómo, muy pronto, comienza a moverse en cuanto la escuche. Los bebés son altamente musicales y cogen muy rápido los ritmos con su cuerpo.

¿Por qué la música para aprender a hablar?

Según recientes estudios los niños que escuchan música a los nueve meses tienen una mayor facilidad a la hora de aprender el lenguaje. Según dichos estudios no es necesario que se trate de temas especialmente para niños. ¡Todo vale! Así que si eres un amante de la bachata o te encanta el rock, no dudes en poner estas melodías a tu pequeño para que ambos las disfrutéis juntos.

Este estudio, llevado a cabo en la Universidad de Washington y que ha sido publicado en The Proceedings of the National Academy Sciences, sugiere que los niños son capaces de entender con más facilidad nuestro lenguaje a través de las melodías que escuchan en la música. Es decir, que si un niño comienza a escuchar música a muy temprana edad será más sencillo para él desarrollar sus habilidades cognitivas sin dificultad.

La música es parte del mundo que rodea a nuestro bebé

¿Te has preguntado alguna vez cómo aprenden tan fácilmente nuestros bebés? Pues es tan sencillo como saber que absolutamente todo lo que les rodea les estimula. Desde las sensaciones cuando sus padres les acarician, a los olores o los sonidos que escuchan.

El bebé aprende porque está continuamente reconociendo ya prendiendo cosas nuevas. Sin descanso. Su trabajo principal durante los primeros meses de vida consiste en buscar una pauta de comportamiento que les permita reconocer lo que viene después. Esta capacidad de predecir patrones es una habilidad cognitiva imprescindible para el aprendizaje del bebé. Y la música es capaz de estimularla. Lograr hacerlo en edades tempranas supone obtener inmensos beneficios a largo plazo.

Pero, ¿por qué la música para aprender a hablar? Muy fácil. La música sigue unos patrones muy similares a los del lenguaje. Ambos se caracterizan por estar formados por patrones muy marcados. No olvides que para que alguien entienda el lenguaje es necesario que comprenda los ritmos del habla. ¿Habías pensado alguna vez que las sílabas son precisamente ese ritmo? Pues así es. Para comprenderlo es tan sencillo como escuchar un idioma extranjero que no entendamos. Probablemente no seamos capaces de distinguir ni una sola sílaba porque no conocemos el ritmo de ese lenguaje. Poco a poco, conforme vayamos aprendiéndolo, nos resultará mucho más sencillo entenderlo.

¿En qué consistió este estudio llevado a cabo por la Universidad de Washington?

Para llevar a cabo este estudio la Universidad de Washington contó con un total de 39 bebés. De estos 39 peques 20 acudieron junto a sus papás a sesiones de música diarias a lo largo de un mes. Cada una de estas sesiones duraba aproximadamente unos 15 o 20 minutos. En estas sesiones se juntaban unos dos o tres bebés. Los 19 bebés restantes acudían a las mismas sesiones pero durante este tiempo solo realizaban actividades lúdicas.

Estos 39 niños formaron el grupo de control. Los 20 pequeños que escuchaban música en sus sesiones oían piezas de vals debido a la dificultad de aprendizaje de este tipo de melodías.

Pasada una semana desde el comienzo del experimento los padres tenían que acudir con sus bebés a revisar las respuestas cerebrales de los retoños en el laboratorio. Estas respuestas se medían por medio de resonancias magnéticas.

Los análisis que realizaron los médicos sirvieron para medir el tiempo y la actividad cerebral. Para hacerlo los médicos se centraron en el estudio del córtex auditivo y la corteza prefrontal. Áreas encargadas de comprender y detectar los patrones. A la hora de realizar la comparación entre los diferentes bebés que formaban parte del grupo de control se observó que aquellos bebés que habían realizado sesiones de música tenían respuestas mucha más rotundas en estas dos áreas cerebrales.

Otros estudios ya habían demostrado la importancia de la música en el desarrollo del bebé, pero no la habían asociado a la mayor facilidad de aprender a hablar. Por ejemplo, estudios anteriores demostraron que la música ayuda a los niños con problemas de autismo o aquellos que sufren trastornos motivados por hiperactividad o déficit de atención.

Pero no solamente escuchar música es bueno. También lo es que poco a poco aprendan a utilizar instrumentos. Al recibir clases de música los niños crean nuevas conexiones cerebrales que les ayudarán a tener un mayor desarrollo a nivel cognitivo. Precisamente estas conexiones son estupendas para que aprendan a hablar mejor o puedan tratar trastornos el TDAH o el TEA.

¿Qué ejercicios puedes hacer para estimular a tu bebé con música?

Si todavía no ha nacido

Aunque parezca una tontería si vuestro bebé todavía no ha nacido no dudéis en colocar unos auriculares alrededor de la barriga de la mamá y crear sesiones musicales de unos 15 o 20 minutos cada día.

Si realizáis esta actividad de manera habitual y fijáis horarios concretos pronto notaréis cómo vuestro pequeño comienza a revolucionarse a esas horas. Increíble, ¿verdad?

Horas de juego y actividad

Añade a sus horas de juego un poco de música. Al igual que hicieron en la Universidad de Washington, que mezclaron en su grupo de control actividades lúdicas con música, vosotros podéis hacer lo mismo en casa. Durante los ratitos de juego añadir unos 15 minutos musicales y combinarlos con actividades. Por ejemplo, podéis dedicar ese ratito a jugar con vuestro bebé a bailar. Pronto él mismo sacará el ritmo y comprenderá bien los patrones de las canciones.

Recordad que podéis probar con todo tipo de música. NO es necesario que se trate de canciones infantiles. Puedes convertir a tu pequeño en el próximo rey del rock si te apetece.

Juegos musicales

Puedes encontrar en el mercado multitud de juguetes donde se mezclan melodías. Desde sus primeros meses de vida podrás hacerte con juguetes donde según apriete uno u otro botón sonará uno u otro sonido. También puedes encontrar en el mercado juguetes con forma de instrumentos musicales.

Las llaves musicales o los gusanos musicales son geniales para cuando nuestro bebé pasea en el carro. Estos complementos le servirán para aprender a agarrar y sacar ritmos. ¿Qué más se puede pedir?

Música para dormir

La música tiene un alto componente terapéutico si se utiliza adecuadamente. Por ejemplo, si tu bebé tiene dificultades para coger el sueño por la noche, nada mejor que meterle en su cunita cuando comience a cabecear un poco.

Justo en ese momento pon una nana relajada que le ayude a conciliar el sueño. Además de mejorar sus respuestas cognitivas le ayudará a dormir con menos dificultad. Si quieres aprender más Trucos para dormir a tu bebé de noche no dejes de leer el siguiente artículo de Cojines Lactancia. Puedes visitarlo por medio de este enlace.

Abrir chat
Hola, soy Jose...
¿En qué puedo ayudarte?
NUESTRO HORARIO DE ATENCIÓN ES: 8h a 19h
🚚 recuerda que los envíos son gratis 😉