Paso a paso para sobrevivir al primer mes de tu bebé

Uno de los mayores miedos de los padres primerizos es llegar a casa la primera vez con su bebé. Las cosas en el hospital parecen mucho más fáciles cuando tienes al lado a las enfermeras y los médicos que te asesoran y te orientan durante todo el tiempo. Sin embargo, al llegar a casa solo estáis vosotros y el pequeño.

Y precisamente para todos aquellos padres primerizos que llegan a casa es este paso a paso para sobrevivir al primer mes de tu bebé. Vayamos por partes.

Sobrevivir al primer mes de tu bebé

Paso nº 1. Observa a tu bebé para aprender lo que necesita

Uno de los principales retos a los que se tienen que enfrentar los nuevos papás es hacer frente al aluvión de consejos que llegar por todas partes. Desde la suegra y la mantita, a la madre y los polvos de talco, las amigas que no tienen hijos pero lo saben todo, o las que sí los tienen… todos parecen querer opinar y saber más lo que necesita vuestro bebé que vosotros mismos. Y lo que es peor, ¡muchas veces las opiniones son contradictorias y vuelven locos a los nuevos papás!

No nos malinterpretéis, toda ayuda es buena y si vuestros seres queridos rondan alrededor como abejorros es porque es quieren y desean aportar su granito de arena en vuestra creciente familia. Sin embargo lo mejor que podéis hacer es escuchar todos los consejos desde un relajado tercer plano. Pensar que no son para vosotros, sino para otra persona y escuchadlos sin que os vaya la vida en ello. Todo lo que consideréis adecuado, no dudéis en ver si funciona o investigarlo con vuestro médico.

Pero al que seguro que tenéis que escuchar por encima del resto de las voces es a vuestro propio bebé. Él sabe perfectamente qué es lo que necesita y os hará llegar sus necesidades en forma de llanto o de diferentes acciones.

Paso nº 2. La higiene ante todo

Recordad que la higiene es imprescindible para que nuestro pequeño no coja ninguna infección. Por este motivo, durante los primeros meses de vida del bebé, se aconseja una limpieza extrema.

Lavaros las manos a conciencia cada vez que queráis coger al bebé. Es muy importante hacerlo si venís de la calle. Intentad, aunque parezcáis unos dementes, que la gente que os visite también lo haga. Cualquier precaución es buena para evitar que gérmenes y diversos patógenos entren en contacto con tu bebé y puedan provocarle alguna infección.

Paso nº 3. Coge todo lo que quieras (y más) a tu pequeño retoño

Uno de los consejos que suele darse para sobrevivir al primer mes de tu bebé es controlar las veces que coges al pequeño. Hoy en día existen dos tendencias diferentes sobre la importancia de dejar al niño que llore o no.

Mientras que una corriente es partidaria de que debemos poco a poco ir dejando que le bebé se calme solo y se acostumbre a su propio espacio si nuestra ayuda, otra dicta todo lo contrario. Habla de la necesidad del contacto físico y de que el niño siempre tenga cubiertas sus necesidades cuando las pida. Aunque estas sean simplemente no estar solo.

Podéis optar por la opción que más se ajuste a vuestra forma de pensar. Sin embargo es muy importante que durante el primer mes de vida del bebé estéis atentos a todas sus necesidades y lo tengáis en brazos continuamente. Poco a poco podréis ir enseñándole a controlar su espacio y sus necesidades, pero nunca durante el primer mes.

Así que, ya sabéis, podéis tenerlo en brazos todo el tiempo que queráis y mucho más. Él os lo agradecerá.

Paso nº 4. Las visitas para más adelante

No nos engañemos. El primer mes de vida del bebé es bastante duro para los padres primerizos. Primero hay que superar el miedo a pensar que uno no sabe qué está haciendo o si lo está haciendo bien. Después hay que acostumbrarse a que nuestro chiquitín requiere de todas las horas del día para él. Otro de los principales shocks es dejar de dormir y tener tiempo. Esto suele costar mucho a ambas partes.

Y entre medias de toda esta tensión, e incluso de una posible depresión postparto en las mamás, llega el momento de las visitas. Todo el mundo está deseando veros y conocer al nuevo chiquitín que está llenando vuestras vidas. Está claro que la familia va a estar presente y va a ayudaros con sus consejos, pero intentad que las visitas no se alarguen hasta el infinito.

Según el tipo de amistades y familiares que tengáis puede ser mejor visitar a que os visiten. Por ejemplo, si no sois capaces de sacar a la gente de casa una vez se han hecho fuertes dentro de ella, es mejor que visitéis vosotros.

Desde Cojines Lactancia os recomendamos que lo mejor es ser claros y directos con todo el mundo. Padres, amigos, hermanos, primos… todos comprenderán que estáis cansados y que necesitáis vuestro espacio, así que no dudéis en solicitarlo en cuanto sea necesario.

Paso nº 5. Los paseos son muy importantes

No importa que la casa esté patas arriba, no importa que estéis cansados, no hay nada mejor para salir del estrés del hogar y de las responsabilidades que dar un paseo durante un rato.

El aire libre os sentará tan bien a vosotros como a vuestro bebé. Independientemente de que sea invierno o verano. Disfrutad de la calle con vuestro carrito y relajaros un poco, ¡os lo merecéis!

Ya veréis como, de esta manera, es mucho más sencillo hacer frente a todas las necesidades y lograr que el día a día comience a funcionar como un reloj.

Paso nº 6. Cuidado con los pliegues a la hora del baño

Seguro que te has fijado en que los bebés están llenos de pliegues por todas partes. A veces hasta pueden llegar a parecernos como abuelitas arrugadas. A la hora del baño es muy importante lavar adecuadamente toda la piel, incluida la zona plegada.

Y lo mismo sucede cuando vayáis a secarlo. Es vital ser muy cuidadoso al hacerlo y secar bien los pliegues. El cuello, las axilas y las ingles son las zonas que más se resienten si se quedan húmedas, tenedlo en cuenta.

Paso nº 7. Ayúdale a controlar los ciclos de sueño

Durante el primer mes de vida del bebé lo normal es que nuestro chiquitín se pase el día dormido o despierto para comer y visualizar lo que tiene alrededor un corto periodo de tiempo.

Los expertos aconsejan que durante los primeros meses respetemos sus ciclos de tomas y de sueño para que vayan desarrollándose adecuadamente. Es decir, que si el chiquitín pide su toma cada tres horas, es lo mejor para él.

Sin embargo, podemos aplicar ciertos trucos para que aprenda a controlar cuándo es de día y cuándo de noche y con ello los ciclos de sueño. Piensa que mientras ha vivido en la barriga el pequeño ha tenido los horarios cambiados. Normalmente suelen estar más relajados por la mañana tarde, cuando mamá está activa. Y cuando llega la noche y mamá no se mueve, ¡empiezan ellos su fiesta particular!

La forma más sencilla de ir adecuando los horarios y ciclos de sueño es jugar con los ruidos y la luz. Durante el día es adecuado que el ruido ambiente se mantenga al igual que la actividad. Sine embargo a partir del atardecer nada mejor que bajar la iluminación para que nuestro pequeño empiece a querer dormir. Si el bebé tiene cierto sueño, aprovechad para ayudarle a dormir.

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