Los bebés son unos grandes comunicadores. Incluso antes de llegar al mundo son capaces de comenzar a comprender el lenguaje. Tan altas son sus habilidades sociales en este sentido que pueden llegar a aprender más de una lengua a la vez.

Y no es de extrañar si pensamos que se trata de verdaderos lienzos en blanco. Su cerebro ya nace preparado para aprender esta capacidad. Solo necesitan que sus órganos fonadores se desarrollen para ser capaces de hablar.

Los mejores trucos y consejos para enseñar a hablar a tu bebé consisten precisamente en interactuar con él incluso desde antes de nacer. Desde Cojines Lactancia queremos ofrecerte todos los trucos y consejos que has de saber para conseguir este cometido. Muy pronto notarás cómo tu pequeño retoño comienza a hilar palabras que te resultarán verdaderamente asombrosas. ¿Estás preparado? En ese caso, ¡vamos a ello!

Trucos para enseñar a hablar a tu bebé

Truco 1. Habla a tu bebé en la barriga

¿Sabías que los bebés son capaces de oír, e incluso de comprender, a partir del sexto mes de embarazo? Pues así es. A pesar de encontrarse todavía muy a gustito en tu barriga pueden oír los ruidos del exterior con suma facilidad. Incluso antes del sexto mes ya son capaces de percibir sonidos pues reciben las vibraciones de los sonidos exteriores por medio de tu columna vertebral. Por este motivo desde Cojines Lactancia te recomendamos:

  • Hablar con tu barriga. Tanto tú como el futuro papá, los abuelos o los tíos pueden tener sus charlas con el bebé incluso antes de que nazca. Solo es necesario que hablen con tu barriga. Esta sencilla actividad activa la mente de tu futuro retoño y le ayuda a comprender el lenguaje con mucha mayor rapidez. Puedes contarle cualquier cosa. Desde lo que te ha sucedido a lo largo del día las ganas que tienes de verle ya. Tu pareja y el resto de familia pueden proceder de igual manera. Aunque no es necesario incluso existen en el mercado auriculares que puedes poner en tu barriga acoplados con un micrófono para que las ondas sonoras lleguen con mucha más fuerza hasta él.
  • Aprende una nana o escucha canciones que te gusten mucho. Este truco es verdaderamente increíble pues te ayudará a dormir a tu bebé una vez haya nacido. Si le cantas una nana o le pones una canción que te guste mucho muy a menudo, el bebé notará la tranquilidad en ti. Tú estás cargada de hormonas que pasan a través del cordón umbilical a él. Tus sensaciones se comparten. Así que si tú y tu pareja le cantáis una canción notará las vibraciones no solo de la música, sino la felicidad y la ternura que esto implica para ti. Cuando nazca podrás usar esa canción para calmarle. ¡Y notarás que se tranquiliza en el acto! Este truco es buenísimo para enseñar a dormir a tu bebé incluso de noche.
  • Si ya habéis decidido su nombre, hablad con él. Ya sea por medio del nombre que tendrá cuando nazca o por medio de un apelativo cariñoso, no os cortéis y hablad con él. Cuando nazca reconocerá estos gestos de cariño y ese nombre y sabrá que os dirigís a él.

Truco 2. Ten un contacto continuo con tu bebé durante los tres primeros meses de vida

¿Sabías que los bebés no son capaces de enfocar ni ver muy bien durante los primeros meses de vida? Por eso suelen asustarse con facilidad cuando les cogemos rápidamente o les hablamos sin previo aviso. Tardan unos minutos en ser capaces de distinguir las formas y reconocer los olores. Por ese motivo es tan importante que durante los tres primeros meses de vida te aproximes a él con cuidado. Además, para evitar que se asuste no está de más que vayas hablando. De esta manera tu chiquitín sabrá que te aproximas a él. El contacto es indispensable, pues durante los primeros meses de vida lo necesitan mucho.

Seguramente ya te habrás dado cuenta que durante este tiempo se pasan la mayor parte de tiempo durmiendo. Esto sucede porque están recibiendo muchos estímulos en poco tiempo. Aprender tal cantidad de cosas cansa mucho al cerebro. En los momentos en los que están despiertos se encuentran en un estado de “alerta tranquilo” que tendréis que aprovechar ambos miembros de la familia para mejorar vuestra relación con él. Esas situaciones son estupendas para tenerle en los brazos y que ambos os miréis a los ojos. En ese momento habréis contactado. Aprovecha todas esas situaciones para:

  • Sonreírle y hablarle con dulzura. Puede que todavía no entienda tus palabras, pero sí tus tonos y actos de cariño. Pronto sabrá relacionar vuestra sonrisa con momentos agradables.
  • Acaríciale mientras le tienes en brazos. El contacto físico es imprescindible para los bebés. Te aconsejamos que mientras con él le acaricies suavemente. Además, si conduces su manita a tus labios notará la vibración del sonido igual que lo hacía cuando estaba en la barriga de mamá.
  • Mantén tu rostro cerca de su cara. Como explicábamos unas líneas más arriba los bebés no ven muy bien en los primeros meses de vida. Y lo que más les atrae de las personas son sus rostros. Coloca tu cara a unos 20-25 cm de distancia para que sepa reconocer tus rasgos y se sienta tranquilo. SI le hablas a esta distancia le será más fácil aprender a hablar.

Truco 3. Interactúa con él desde los 3 a los 6 meses

En estos meses tu pequeño retoño ya habrá comenzado a moverse ligeramente. Le será más fácil enfocar y entenderá con más precisión qué es lo que le rodea. Pero todavía no tiene la suficiente fuerza como para poder moverse por sí solo con facilidad.

Es el momento adecuado para interactuar con él. Ayúdale a prosperar en sus funciones motoras con ejercicios pasivos. Muévele las piernas y los brazos y dale ligeros masajes. SI acompañas estos ejercicios con una bonita charla, ayudarás a que tu bebé aprende a hablar con más facilidad. Recuerda usar tonos suaves y dulces para que comprenda poco a poco la ternura de tu lenguaje. Si quieres favorecer la comunicación entre ambas partes es el momento adecuado de aprovechar que por fin puede moverse por sí solo.

  • Llámale para provocar una reacción. Una manera sencilla de conseguir que mejoren sus funciones motoras y además aumente su capacidad para hablar es colocarle hacia un lado y llamarle para que se gire. De este modo buscará tu voz con el movimiento. Hazlo con cada uno de los lados y ayúdale a ejercitarse.
  • Jugar con el sonajero. Los sonidos, además de tu voz, son muy importantes para su desarrollo. Si quieres mejorar su visión y movimiento hay juegos muy sencillos que puedes llevar a cabo con el sonajero. Por ejemplo acércate a él agitando el sonajero para que pueda visualizarlo e intente agarrarlo. De esta manera aprenderá a conectar vista, oído y movimiento. Papá puede hacer lo mismo también. Ambos podéis desplazaros con el sonajero y esconderlo para que el peque lo siga con la mirada. Sácalo de nuevo para que realice el recorrido del sonido con sus manos y ojos.
  • Hazle pedorretas por todo el cuerpo. Por la tripita, por los pies, por los brazos. Pero antes de hacerlas acompaña las acciones con palabras que expliquen tus movimientos. De esta manera se tronchará de la risa y aprenderá más palabras poco a poco.

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