El verano ya ha llegado y las altas temperaturas no paran de extenderse por toda España. Ni siquiera al norte del país parecen librase de un termómetro que no para de subir. Durante el mes de julio se han llegado a alcanzar los 43 grados en muchas ciudades. Y la situación sigue igual durante agosto. Todavía nos queda un mes y medio de calor y es probable que estés asfixiad@.

Pero seguramente esto no sea lo que más te inquiete. Si has tenido un bebé hace poquito tiempo es probable que estés buscando sin parar los mejores trucos y consejos para proteger a tu bebé del calor.

Pues por fin has llegado al lugar adecuado. Desde Cojines Lactancia vamos a ayudarte para que dejes atrás esta preocupación. ¿Estás preparado? En ese caso, ¡comencemos!

Tips para proteger a tu bebé del calor

1. Conoce un poco el organismo de tu bebé

¿Sabías que el organismo de los bebés y de los niños más pequeñitos es muy vulnerable a las altas temperaturas? Pues así es. Esto es debido a que su sistema regulador todavía no está suficientemente desarrollado. A esta particularidad se le suma el hecho de que su reserva de agua es inferior a la de un adulto.

Por estos motivos los bebés suben y bajan de temperatura con gran facilidad. Por norma general sus cambios de temperatura son hasta 5 veces más rápidos que los de un adulto. No es de extrañar que ante el calor los bebés se vuelvan irascibles y lloren con mucha más frecuencia.

2. Mantén adecuadamente ventilada la casa

Para ayudar a proteger a tu bebé del calor nada mejor que ventilar adecuadamente tu hogar. De esta manera los bebés podrán hacer frente a las olas de calor con mucha más facilidad. Pero ¿sabes cómo ventilar adecuadamente la casa? Aunque parezca mentira muchas personas no logran hacerlo bien. Aquí tienes algunos consejos para que puedas ventilar adecuadamente.

  • Ventila a última hora de la noche y a primera hora de la mañana. Estas son las horas más frescas en los días de mayor calor. Aprovecha estos horarios para abrir de par en par las ventanas de la casa y ventilarla bien.
  • Cierra las ventanas y baja las persianas a mediodía. Aunque pueda resultar un poco lúgubre, es la mejor opción. Las ventanas siempre tienen que permanecer cerradas en este horario, pues es cuando el sol da más calor. Si la penumbra no te agrada puedes bajar las persianas de las habitaciones donde entra la luz directa. Al menos hasta que el sol se retire un poco. De esta manera evitarás que el calor se concentre demasiado dentro de tu hogar. Además el sol no calentará el interior de tu casa.
  • Usa el aire acondicionado o ventiladores para refrescar las estancias. Pero ojo, su usas estos elementos has de tener en tomar una serie de precauciones muy importantes:
    • Evita que el chorro de aire entre en contacto directo con tu pequeñín. De hecho esta recomendación debería de aplicarse a todas las edades. De esta manera evitamos que se nos reseque la garganta y que nos acatarremos.
    • Controla la temperatura. Aunque quieras convertir tu casa en el polo Norte no es en absoluto recomendable para tu hijo. Y tampoco para ti Nunca debe de haber una diferencia superior de 10 grados entre el exterior y el interior de la vivienda. Además es aconsejable que la temperatura se sitúe entre los 21º y 24º grados en el interior.
    • Usa un humidificador. Una de las características más comunes del aire acondicionado o de los climatizadores es que resecan el ambiente. Por este motivo siempre es bueno tener humidificadores por la casa. Puedes usar un cubo con agua si no quieres gastar el dinero en este aparato.
    • Mantén los filtros limpios. Las partículas de polvo y las bacterias pueden adherirse a los filtros del aire acondicionado. Incluso pueden llegar a aparecer hongos Algo muy peligroso para nuestros bebés. Mantén siempre limpios los filtros para evitar problemas
    • Enciéndelo en momentos concretos. No es necesario que mantengas todo el rato el aire acondicionado a tope. Ni siquiera encendido durante todo el día. Es suficiente que lo uses para refrescar el ambiente. Por ejemplo, puedes aclimatar la habitación un poquito antes de que vayas a acostarle. Si estás interesad@ en conocer los mejores trucos para dormir a tu bebé de noche puedes consultar nuestro artículo sobre este tema.

3. Utiliza ropa transpirable para proteger a tu bebé del calor

Está claro que en los periodos de más calor la ropa sobra. De hecho, cuanta menos ropa lleve tu pequeñín, mejor.

  • Asegúrate de que las prendas que lleva estén compuestas de tejidos transpirables. Para las rachas de más calor el algodón y el lino son los materiales ideales. Apuesta por los colores claros y las prendas holgadas.
  • Para las noches es suficiente con una camiseta ligera y el pañal. En cuanto a la ropa de cama, igual que sucede con su vestimenta, ha de ser transpirable. No dudes en cambiar la cuna de ubicación para encontrar el espacio mejor ventilado de la casa.
  • De cara a los paseos no olvides recubrir la sillita de paseo con alguna tela ligera que le permita estar más cómodo y que su piel transpire adecuadamente.

4. Los bebés nunca deben de recibir sol de manera directa

Es importante proteger a los bebés y a los niños adecuadamente del sol. Recuerda que durante estas etapas de la vida no pueden recibir los rayos de sol de manera directa. Por este motivo, si vais a ir a la playa, evitad los paseos en los horarios de mayor exposición solar. Hay que ser todavía más juicioso con este tema si estamos en medio de una ola de calor.

5. Lleva todo lo necesario de cara al paseo

Cuando salgas a pasear en las tórridas tardes de verano deberás de llevar todo lo necesario para proteger a tu bebé del calor y de la exposición a los rayos solares. Recuerda llevar un gorritoy una sombrillita para el carro si la capota no resulta suficiente. Ropita ligera, agua en abundancia. Y por supuesto una mantita o una chaqueta. Sí, has leído bien. Piensa que en estas épocas es normal que el aire acondicionado de los centros comerciales o de los restaurantes esté demasiado alto. Llevando estas prendas evitaremos que la sensación térmica sea muy diferente en la piel de nuestro bebé. No queremos que pase frío ni que se asfixie cuando vuelva a salir a la calle.

En caso de ir a la playa o acercarte a la piscina, es importante que encuentres algún lugar a resguardo. Busca la sombre de los árboles o coloca una sombrilla o parasol para proteger a tu bebé. Existen productos para bebés especialmente pensados para hacer frente al sol y al calor.

A partir de los seis meses recuerda que podrás comenzar a ponerle crema solar. Algo que no debe de faltar nunca en tu equipaje. Puedes buscar fórmulas especiales para bebés con una elevada protección con las que disfrutar de la calle en verano.

6. Nunca dejes a tu bebé solo en el coche

Por último queremos recordarte que jamás debes de dejar a tu bebé o a un niño pequeño solo en el coche. Y mucho menos en épocas de calor. Ni siquiera dos minutos mientras sacas dinero del cajero. En medio de una ola de calor esto puede ser especialmente peligroso para nuestros retoños. Tiene un riesgo muy elevado de sufrir un golpe de calor que pueda llegar a resultar verdaderamente peligroso para su vida.

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